La época del cero compromiso

Vivimos en una época en la que está de moda la falta de compromiso, con uno mismo, con los demás

“Cuando la única herramienta es un martillo, todo empieza a parecerse a un clavo”

Maslow

Vivimos tiempos difíciles, es innegable. Da igual el área que mires. La falta de compromiso es patente. ¿Qué nos pasa? 

La familia. Ni sé si entrar en ello. No, no lo haré, todos sabemos como nos portamos con los nuestros, mucho por mejorar, mucho por hacer. 

El trabajo. Vamos a un trabajo que no nos motiva, estamos ahí de trámite. El jefe se queja de la falta de compromiso, entrega y motivación de sus empleados, de los resultados. Tendrá razón o no, pero si quieres empleados motivados y felices debes trabajarlo a fondo, aparte de poner en marcha unos cuantos mecanismos para que se afiancen y funcionen.  Tú como empleado, piensas que para qué te vas a implicar si a tu jefe le importan un bledo tus ideas, aportación o tu implicación y te trata igual que al pelota que pasa olímpicamente de trabajar. Así que pasas, que llegue el fin de mes y a cobrar, el resto mero tramite.  Tremendamente triste y desmotivador.

Más falta del compromiso

Amigos. Nos rodeamos de amigos, que solo están cuando les conviene, o interesa, no los busques cuando a ti te apetezca, que están más liados que la pata de un romano, por Dios ¿cómo osas molestarlos cuando tu los necesitas? menuda osadía la tuya… Triste, esto también resulta triste y descorazonador. Por suerte, pasa solo con algunos…

El amor… ay, el amor. La mediocridad es el plato fuerte de las relaciones actualmente. Vivimos a golpe de imagen, de redes sociales. Consumir sin limites. Todo es efímero. Relaciones de quita y pon. «A rey muerto, rey puesto». Con plan A, B y C, donde te olvidan fácil. Nos han vuelto desechables e invisibles en cero coma. Pocos se atreven a amar,  parece mejor opción andar escondiendo el corazón por temor a salir lastimado y/o destrozado. Ya (casi) no se lleva el romanticismo. Se conquista (sic) con memes e imágenes sin sentido, con una exposición abrumadora. Andar con alguien dura lo mismo que un atardecer en verano. Hemos caído tan bajo que te tachan de ligón, o de estúpido por ser sensible, por reírte, por intenso, por tararear canciones, o por regalar momentos y tratar de emocionar, emocionarnos. Vivimos una época donde nos asusta el amor. Nos privamos del derecho de hacernos la vida más feliz o más jodida, a saber… De comprometernos ni hablar, eso ya si eso, en otra vida… somos por tiempo hiper limitado, efimeros objetos del deseo, usar y tirar y a la papelera. A por la siguiente.

Vivimos tiempos difíciles. Todos somos opciones. Parece que hay que ganarse un lugar, hacer méritos o cosas similares. No puedes ser sincero, no sea que ofendas. Tranquilo, de todos modos y en cualquier momento terminas en el cesto de basura. Acostúmbrate a la idea. Porque es así. Prescinden de uno con la misma facilidad con la que lo obtuvieron… 

Vivimos tiempos difíciles, la falta de entendimiento es patente y la de compromiso también

Cuando te encuentras con gente así en tu vida, recuerda que no eres tú, son ellos, Son narcisistas de base. Les falla la autoestima, no tienen tolerancia (entre otras). Te usan hasta donde les des permiso, y, si no pones limites, estás perdido. Para comprometerse (a cualquier nivel) se requiere de valor, valentía, olvidar el miedo,  crear un proyecto común. Se requiere de sacrificio, de entrega, madurez, entre otras. Y los tiempos actuales son de consumo compulsivo de cualquier tipo de «contenido», llenan el vacío propio con lo primero que pillan, a cualquier precio.

«La persona se percibe perdida en un mundo carente de sentido, lo que le provoca un doloroso y enorme vacío difícil de sobrellevar. «

Víctor Frankl 

Somos seres limitados. Tenemos que asumirlo. La buena noticia es que podemos mejorar. Solo necesitamos de:

  • Tener las cosas claras.
  • Ser generosos, en especial con nosotros mismos.
  • Sensibilidad y claridad perceptiva. 
  • Capacidad de ver las cosas como son, libres de las influencias deformadoras del deseo, la aversión, la ignorancia y el miedo.
  • Reconocimiento, admisión e integración de nuestras sombras, es decir, de los atributos considerados como negativos e incongruentes con la imagen que uno tiene de sí mismo. Ésta integración de las sombras, nos permite tener un sentimiento de identidad mayor y trascender el ego. 

Aprende a no fallarte a ti mismo. No antepongas a los demás  ti, al fin y al cabo la gente puede marcharse, pero tú nunca debes abandonarte. Por nada. Por nadie. 

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2 Responses
  1. Adriana

    ¿Y yo que pensaba que esto sólo podía empeorar? Pero… “Sólo podemos mejorar”…. ¡Menos mal que estás! Y, gracias por los 5 puntos!!!…
    Besos fuertes y mejor semana
    Adriana

    1. Jajajajaja siempre gracias a ti eres alumna aventajada, nada de tonterías, por Dior jajajajaja

      Fuerte abrazo querida.

      A.

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